¿De qué trata?
El reglamento VeriFactu impone a las empresas la obligación de remitir la información de las facturas directamente a la AEAT. Esta medida facilita a las organizaciones el cumplimiento de sus obligaciones fiscales de manera más rápida, segura y sencilla, al tiempo que contribuye a la prevención del fraude fiscal.
La Orden Ministerial HAC/1177/2024, publicada en el BOE el 17 de octubre, establece que las facturas, en papel o digital, deben incluir un código QR y la frase «Factura verificable en la sede electrónica de la AEAT» o «VERI*FACTU».
Además, se establecen una serie de requisitos mínimos que deben reunir los sistemas de remisión de información a la Administración Tributaria (conexión a internet, gestión de certificados electrónicos, remitir registros de facturación y recibir y procesar la respuesta de la Administración Tributaria). También hay que garantizar la integridad, inalterabilidad y trazabilidad de los registros de facturación.